MODERNIDAD – LE CORBUSIER

La obra de Le Corbusier está dentro del contexto mecánico/industrial de principios del siglo XX.

Definiendo así la casa como unidad mecanizada.

Conocida es su frase: “la casa es una máquina de vivir”. Esta afirmación no se traduce simplemente a un diseño de una cadena de montaje a escala humana, más bien el diseño comienza a adquirir cualidades innovadoras y avances basados en otros campos de la industria en pos de la eficiencia.

Así le Corbusier establece los 5 puntos de la Arquitectura:

1.- El edificio debe estar por encima del nivel del suelo, sostenido por pilotis (estructura independientes de hormigón reforzado)

2.- El interior debe seguir el plano libre, no restringido por la necesidad de paredes de carga.

3.- Debe poseer una cubierta-terraza.

4.- Las ventanas debían ser corridas y horizontales y formar el elemento continuo de la pared exterior

5.-La fachada libre: los pilares se retrasan respecto de la fachada, liberando a ésta de su función estructural.

Prototipo de estos cinco elementos fundamentales del diseño es la villa Savoye de 1929 a 1931.

Anteriormente Le Corbusier aplicó sus teorías en la Exposición Internacional de París de las Arte Decorativas e Industriales Modernas del año 1925, sin muy buena acogida, realizó el proyecto del Pavellon de L´Esprit Nouveau, desafiando el énfasis racionalista y decorativo con la inclusión de muebles en serie como la silla Thonet. En esta casa todos sus componentes se basaban en el sistema modular y la distribución interior la resolvía con una zona de estar en dos niveles con una balconada que lograba crear una sensación de amplitud en un espacio reducido.

Una obra importante también fue La Maison Dom-Ino que proyectó en 1914 para la reconstrucción de viviendas tras la guerra, se construyó un esquema de vivienda que no llegó a realizarse, pero que se ha convertido en el modelo funcional de la arquitectura del siglo XX.

Tanto en La Villa Savoye como en la Villa Stein en Garches podemos ver esos espacios interiores comunes que teniendo una distribución en dos niveles, el inferior y el superior crea una continuidad del espacio con una serie de rampas que llegan hasta la terraza superior, que permiten circular y aminorar la marcha para poder experimentar el movimiento entre espacios.

También conecta el exterior con el interior a través de las ventanas corridas y grandes ventanales-balconeras correderas que permiten la circulación, sin darte cuenta entre el interior y la zona exterior comunitaria.

El mobiliario diseñado por Le Corbusier es un icono del diseño moderno.

En su tratado de 1935 “Le Modulor” recoge todas las propuestas urbanísticas. Es un teórico pero no utópico, ya que la mayoría de sus propuestas se aplicarán en sus obras. Una de sus aplicaciones inmediata fue La Unidad de Habitación de Marsella de 1946-52, conjunto destinada a familias de obreros, habitable y a bajo precio.

Hacia 1950 se suaviza su Racionalismo y se aproxima al Organicismo expresado en su obra maestra la Iglesia de Notre Damm du Haut en Ronschamps.



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