S.O.S EARTH PIEZA SONORA

INTRODUCCIÓN

Justificación conceptual

Tras las lecturas de esta actividad ha llamado mi atención la influencia sobre el Arte Sonoro del Futurismo y especialmente la aparición de la Música Concreta como música de los sonidos, formada a partir de un montaje usando grabaciones sometidas a modificaciones y organizadas en el tiempo, parecido al montaje cinematográfico y en la que como dice Pierre Schaeffer (1910-1995), cualquier sonido puede ser música si es empleado como tal.

Por tanto en esta práctica se me ocurrió usar lo que Gámez y Hegarly llama ruido pleno (señal acústica cuyas ondas no responden a un orden descifrable, a diferencia de otros sonidos compuestos por patrones regulares de frecuencia), Es decir serían ejemplos de este tipo, los que he empleado para esta pieza como el agua fluyendo, el viento, la lluvia, los truenos (algo que surge espontáneamente), sin embargo en está práctica estos ruidos se transforman dentro del contexto, al realizar con ellos un collage compositivo, quedando finalmente como objetos acústicos semióticos..

A lo largo de la evolución de la pieza, todos estos ruidos a través del montaje compositivo y narrativo van a coger el sentido de la formación de un efecto meteorológico como es una tormenta que deviene tormenta distópica o apocalíptica en el sentido ideológico de la pieza), pero se pretende que hacia el final vuelvan a perder este sentido convirtiéndose nuevamente en puro ruido.

La idea de esta disolución se basa en el pensamiento de filósofos contemporáneos como Martin Heidegger, Ludwig Wittgenstein, Jacques Derrida o Michel Foucault, que trabajan el concepto del lenguaje, rescatando entre otros el concepto posmoderno de “deconstrucción”, al cuestionar la base estable del lenguaje y su relación con el poder, buscando revelar las contradicciones y supuestos ocultos dentro de los sistemas de pensamiento.

Se ha querido con esta pieza especialmente aludir a la noción que Derrida llama “diseminación” para describir como el significado del lenguaje y de la palabra se dispersa y no se puede reducir a una presencia única o definida, lo que nos llevaría más a una hauntología que a una ontología, si quisiéramos conseguir a través del estudio del lenguaje llegar a las bases que pudieran definir al ser humano, ya que según este concepto de diseminación llegamos a la conclusión de que lo concreto del lenguaje no es real, sino que es en la binariedad (en los opuestos; vida-muerte, cuerpo-mente, femenino-masculino), donde encontramos lo que es la vida y a ese sentido hueco de significado en sí de las palabras, es al que la pieza “SOS Earth” creada pretende llegar.

Para ello decido añadir palabras, que describen los ruidos climáticos, pero estas palabras poco a poco se van a ir desprendiendo de la síntesis y de la estructura gramatical como hace la poesía fonética, para superar la palabra como unidad mínima de significado y convirtiéndola en sílaba y finalmente en fonema y ruido, pasando por la onomatopeya.

Para la pieza me he inspirado mucho en la obra Zang Tumb Tumb de Marinetti.

Realmente y no se si se consigue pero se pretende llevar al espectador a lo que los Futuristas rusos llaman Zaum como concepto liberador, al renunciar al significado…

Evidentemente este sentido liberador al que se apela hacia el final de la pieza, es una llamamiento a una auto-reflexión como humanidad, hacia nuevas formas de pensarnos y se articula en la pieza a través de una predicción distópica sobre la situación del planeta Tierra, y la necesidad urgente de atender a la influencia sobre éste de la acción del humano sobre el cambio climático.

Un planeta Tierra posibilitador y dador de vida, pero al que ciertas formas de vida como la nuestra no lo está dejando ser posible, por tanto esta mentalidad humana que va unida a toda una buena serie de conceptos que verbalizamos a través del lenguaje y de las palabras y que en esta pieza se han usado para acompañar a los respectivos ruidos de sus efectos meteorológicos, para acabar posteriormente deshaciéndolas y que vayan desapareciendo,…… para llegar finalmente a una esencia más pura, donde el ruido humano sea también el ruido de la Tierra, (por eso en la parte final de la pieza, la onomatopeya, las sílabas y los fonemas acaban sustituyendo a los efectos meteorológicos en su afán por imitarlos y convertirse en ellos).



Los comentarios están cerrados.